sábado, 9 de noviembre de 2013

El tifón Haiyan dejó al menos 100 muertos en su paso por Filipinas


Las autoridades locales confirmaron el deceso de un centenar de personas, aunque todavía es imposible estimar el daño total debido a que numerosas ciudades permanecen incomunicadas.

Más de 100 cuerpos permanecían el sábado en las calles de una ciudad del centro de Filipinas arrasada por el tifón Haiyan que también dejó incomunicadas otras localidades, informaron las autoridades, mientras los soldados trataban de llegar a las zonas devastadas.

Haiyan golpeó Leyte y la cercana isla de Samar, en el este del país, con vientos de hasta 315 km/h, lo que le convirtió en el tifón más fuerte del año y en uno de los más intensos que jamás tocó tierra.

La mayoría de las ciudades duramente golpeadas por el tifón quedaron incomunicadas este viernes debido a la destrucción de las redes eléctrica y telefónica y las informaciones que empezaban a conocerse este sábado al amanecer hacían temer lo peor.

En Tacloban, la capital de Letyte, el director del aeropuerto informó por radio de la presencia de más de 100 muertos tirados en las calles y de un centenar de heridos.

"La terminal, la torre, incluido el equipo de comunicación, están destruidos", dijo a la agencia AFP John Andrews, vicedirector general de la Autoridad de la Aviación Civil de Filipina, reproduciendo la evaluación realizada por el gestor aeroportuario.

El ejército comenzó a fletar este sábado por la mañana aviones C-130 cargados de suministros de socorro hacia Tacloban, una localidad de 220.000 habitantes.

Un periodista de la cadena de televisión local dijo que contó 20 muertos apilados en una iglesia de Palo, una ciudad costera a unos 10 km al sur de Tacloban.

Andrews dijo que el gran oleaje que provocó Haiyan fue una de las principales causas de las muertes ya que el aeropuerto y las zonas que le rodean se encuentran en la costa.

Las primeras informaciones que llegaron de estas dos localidades provocaron el temor de que haya numerosas víctimas, mientras que otras comunidades del centro de Filipinas devastadas por Haiyan siguen incomunicadas.

"Tenemos informaciones de edificios hundidos, casas derrumbadas en el suelo, oleajes por la tormenta y desprendimientos de tierra", dijo a la AFP la responsable de la Cruz Roja de Filipinas, Gwendolyn Pang.

"Pero realmente no sabemos, no podemos decir cuál es el daño. Esperemos que hoy podamos tener una idea mejor de los efectos del súper tifón".

El gobierno, el ejército y la Cruz Roja informaron de que una de sus prioridades es intentar restablecer la comunicación o llegar hasta las localidades de Leyte y Samar.

Unos 15.000 soldados fueron desplegados en las zonas afectadas, informó el teniente coronel Ramón Zagala, portavoz militar. Estamos enviando misiones para llevar suministros de socorro, materiales y equipos de comunicación, añadió.

Zagala indicó que helicópteros estaban transportando a miembros de los equipos de rescate a las áreas prioritarias y las unidades de infantería desplegadas en las zonas afectadas también se están moviendo a pie o en camiones militares.

El tifón atravesó el centro y el sur de Filipinas este viernes antes de salir al mar de China Meridional y dirigirse hacia Vietnam.

Más de cuatro millones de personas se vieron afectadas en 36 países, dijo el Gobierno.

Por otro lado, Pang indicó que todavía nadie había logrado contactar con Guiuan, una ciudad de pescadores de unos 40.000 habitantes en la isla de Samar que fue la primera en ser golpeada por Haiyan.

El responsable de la Cruz Roja también mostró su preocupación por los habitantes de la provincia de Capiz, a unos 200 km al oeste de Tacloban, donde la mayoría de las infraestructuras y muchas casas fueron destruidas.

Al menos tres personas murieron en la provincia de Palawan, en el suroeste, informó la cadena ABS-CBN, citando a un funcionario local.

El viernes, las autoridades se mostraron confiadas ante la perspectiva de que se registraran pocas víctimas mortales aludiendo a dos días de preparación dirigidos por el presidente, Benigno Aquino.

Cerca de 800.000 personas en las zonas más vulnerables fueron evacuadas y se ordenó que miles de barcos en todo el archipiélago permanecieran en los puertos. Cientos de vuelos fueron cancelados.

El gobierno expresó su preocupación el sábado ante la magnitud del desastre. "Estamos muy preocupados por la situación allí", dijo a los periodistas Rene Almendras, secretario del gabinete, al ser preguntado por la situación en Tacloban. "El presidente se pregunta por qué todavía hay víctimas mortales", añadió.

El Consejo Nacional de Gestión de Desastres informó de que su balance oficial asciende únicamente a cuatro personas, pero admitió que no conoce cuál es la extensión del daño.

Entre junio y octubre, una media de 20 grandes tormentas o tifones golpea Filipinas cada año. El archipiélago es la primera tierra que encuentran estas tormentas que se forman en el océano Pacífico.

El tifón más violento de 2012, Bopha, dejó unos 2.000 muertos o desaparecidos en Mindanao, una isla del sur de Filipinas.

Fuente:

No hay comentarios:

Publicar un comentario