viernes, 13 de octubre de 2017

Punilla sin cloacas: el San Roque suma anuncios y esperas

En marzo pasado, un pico de algas mostró al lago más deteriorado que nunca. La reacción fue un rosario de promesas. En general, dependen de gestiones por fondos en trámite. Ahora están retirando toneladas de barro de las costas en Villa Carlos Paz.

por Fernando Agüero

Villa Carlos Paz. En marzo pasado la emergencia ambiental del dique San Roque tuvo su pico. Por esos días, despertó los temores más oscuros entre los habitantes de Villa Carlos Paz. La proliferación de algas, además de mostrar al sector del embalse más próximo a la ciudad con un pésimo paisaje, generaba un olor desagradable y hasta picazón en los ojos de los que se acercaban al lugar. Esa postal decadente, aunque registra décadas de antecedentes, pegó más que otras veces y promovió debates, anuncios y promesas de búsqueda de soluciones.

La contaminación por la falta de cloacas en toda la cuenca del centro y sur de Punilla es la causa central de esa degradación.

Desde entonces, y tras marchas de vecinos y protestas, se activaron algunas acciones y gestiones tendientes a sumar cloacas a las muy escasas que tiene la región. La cuenca hídrica del San Roque tiene 20 localidades, en las que sólo el 21 por ciento de los vecinos está conectado a cloacas, según un relevamiento realizado en mayo pasado por La Voz.

Pero a siete meses de aquella postal impactante, no hay avances concretos que impliquen más vecinos con cloacas. Los anuncios y las gestiones siguen en marcha.

En Villa Carlos Paz, la principal aportante de líquidos cloacales sin curar al lago, la planta de tratamiento inaugurada en 2007 con fondos nacionales y con capacidad para atender a toda la ciudad, sigue procesando los desechos de apenas el 28 por ciento de sus inmuebles.

El intendente Esteban Avilés planteó que el municipio buscó este año financiamiento ante el Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento (Enohsa) para culminar las redes domiciliarias, sobre todo las que muchos usuarios pagaron en la década pasada y no se efectuaron. El préstamo gestionado asciende a 187 millones de pesos. Pero, por ahora, sigue siendo un trámite.

No podíamos sacar un crédito en el Enohsa porque durante la gestión de Carlos Felpeto (el exintendente) no se pagaron anteriores compromisos. Pagamos lo que se debía, pero asimismo no podíamos sacar préstamos mayores a 25 millones”, argumentó Avilés.

La Provincia firmó el aval para que el ente nacional le otorgara ese crédito para terminar las obras. “En un año vamos a hacer lo que habíamos planificado para nueve”, resaltó Avilés. Según anticipó, las obras estarán a cargo de la Provincia y el municipio pagará las cuotas al Enohsa con lo que recaude de una tasa que cobra a los usuarios de agua en la ciudad.

Con esa obra cubriríamos el 70 por ciento de la población estable de Carlos Paz”, señaló Avilés. La ciudad tiene unos 75 mil habitantes, que por el turismo los fines de semana pueden ser 100 mil y en temporada alta se duplican.

Si todo sale como ahora anuncian, y los fondos aparecen, las obras comenzarían el año próximo. En potencial.

Limpieza de costas
Desde la semana pasada, el municipio -con apoyo de la Provincia- comenzó a aprovechar la bajante en la zona donde el río San Antonio se hace lago para extraer el barro en el que se produce la mayor concentración de cianobacterias (algas verdeazuladas) que afectan la calidad del agua y que, al descomponerse, producen el olor nauseabundo.

En una semana se cargaron unos 500 camiones de tierra húmeda con ese “condimento”. La tarea, que casi no reconoce antecedentes, seguirá por varios días, pero avanza en las costas sólo hasta donde el agua les marca el límite a las máquinas.

De arriba a abajo
Para 2018 está prevista la ya prometida licitación provincial de las obras para dotar de cloacas a la cuenca media del San Roque, que comprende a las localidades de Cosquín, Tanti, Bialet Massé, Santa María de Punilla y Villa Parque Siquiman. Esa obra se financiaría con recursos compartidos de la Nación y de la Provincia.

Gabriel Musso, intendente de Cosquín, señaló que “hay expectativa por esa obra” y apuntó que en las ciudades serranas, por su topografía, “es muy complicado y costoso hacer redes de cloacas”.

La cuenca alta es la única que tiene una mayor cobertura de redes. Pero aún es parcial y además arrastra problemas. La Falda, Valle Hermoso, Huerta Grande y Villa Giardino envían del 50 al 60 por ciento de sus líquidos cloacales a una planta de tratamiento puesta en marcha en la década de 1980. Pero, aun en esa mitad con servicio, en el último tiempo se han registrado desbordes y quejas, por falta de inversiones.

En la cuenca baja, en tanto, Carlos Paz tiene cobertura muy parcial (menor al 30 por ciento) y el resto de la comunas vecinas no suman ni un metro de cloacas.

Convocan a una “mesa regional” intermunicipal
El Comité de Cuenca, sin funcionamiento efectivo.

El Concejo de Representantes (concejales) de Carlos Paz resolvió ayer convocar a sus pares de los demás municipios y comunas de Punilla para conformar una mesa de trabajo conjunta por el saneamiento del lago San Roque. La idea es

conformar “una mesa para un plan regional de abordaje”. De algún modo, emularía el Comité de Cuenca que por ley provincial se creó hace más de 20 años, pero que nunca alcanzó a funcionar como estaba previsto.

20 pueblos y ciudades en la cuenca

La Falda, Villa Giardino, Valle Hermoso y Huerta Grande integran la cuenca alta del dique San Roque y cuentan con entre el 50 y 60 por ciento de sus propiedades conectadas a cloacas.

Cosquín, Casa Grande, Santa María de Punilla y Bialet Massé conforman la cuenca media. Allí, las cloacas no existen. Sólo tiene servicio el cuatro por ciento de Cosquín (un solo barrio).

En la cuenca baja se suman Carlos Paz, Estancia Vieja, Parque Siquiman, San Roque, Villa Santa Cruz del Lago, Tanti y Cabalango, más la serie de comunas sobre el río San Antonio (Cuesta Blanca, Tala Huasi, Icho Cruz, Mayú Sumaj y San Antonio de Arredondo). Ninguna tiene redes cloacales, salvo Carlos Paz, en casi un 30 por ciento de su zona urbana. Pero de ese 30, un tercio no está conectado, aunque le red le pase al frente.

De cada 10 habitantes de la zona, ocho no tienen conexión cloacal

Carece de conexión a redes cloacales el 79 por ciento de los 170 mil habitantes estables de las 20 localidades de Punilla que impactan en el embalse San Roque y en sus ríos y arroyos tributarios.

Eso, sin contar a los turistas, en una de las regiones cordobesas que más visitantes reciben en verano y en cada fin de semana.

Las algas “comen” el fósforo y el nitrógeno que llegan al dique, sobre todo, con los líquidos cloacales no tratados de esa amplia cuenca hídrica. Se acumulan ya los diagnósticos que repiten que dotar de cloacas a la región representaría el principal aporte para reducir el nivel de eutrofización que degrada la calidad del agua.

La erosión de las sierras por desmontes, las cenizas de los incendios y una carga ganadera no regulada también suman sus impactos que favorecen la proliferación de algas.

El San Roque recibe agua de dos ríos (Cosquín y San Antonio) y de dos arroyos (Las Mojarras y Los Chorrillos).

Casi no se ven turistas bañándose en ese embalse. Para los vecinos, hace años que es algo impensado, y hay razones: consumir su agua sin potabilizar es un riesgo para la salud. En 2016, por ejemplo, un estudio del Instituto de Virología de la UNC detectó en sus aguas la presencia de una combinación de virus entéricos que, en casos de ingestión sin previa potabilización, son habituales causantes de las gastroenteritis agudas.

Fuentes:
Fernando Agüero, Punilla sin cloacas: el San Roque suma anuncios y esperas, 13/10/17, La Voz del Interior.
20 pueblos y ciudades en la cuenca, 13/10/17, La Voz del Interior.
De cada 10 habitantes de la zona, ocho no tienen conexión cloacal, 13/10/17, La Voz del Interior.

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