miércoles, 24 de diciembre de 2014

En Embalse las aguas bajan turbias


Un grave problema con el agua para consumo domiciliario en Embalse revela las deficiencias estructurales de la localidad, además de un complejo entramado de jurisdicciones estatales, y el deterioro de la principal reserva de agua dulce de la provincia de Córdoba.

por Cristian Basualdo

BARRIO ELPIDIO AMAYA, Embalse, 10 de diciembre de 2014. Pablo (9 años) ingiere accidentalmente agua de la canilla mientras se lava los dientes antes de acostarse y padece vómitos hasta el amanecer, cuando sus padres lo trasladan a un centro médico de Almafuerte. Casos como el de Pablo se repiten en toda la localidad, donde hace más de un mes el agua de red llega a las viviendas con olor y sabor muy desagradables, además de altos valores de turbiedad. El 6 de noviembre de 2014, la Cooperativa de Provisión de Servicios Públicos de Embalse Limitada, emitió un comunicado recomendando a los usuarios de numerosos barrios evitar ingerir el agua.

4 filtros distribuidos en 2 plantas potabilizadoras proveen agua a la mayor parte de la localidad. La Municipalidad de Embalse es la responsable del servicio, y lo concesiona a la Cooperativa Embalse que opera solamente una de las plantas potabilizadoras. La otra planta, conocida como El Mirador, fue construida junto con los hoteles de la Unidad Turística Embalse (UTE) y pertenece al Estado Nacional. La Secretaría de Recursos Hídricos y Coordinación de la Provincia de Córdoba (ex DiPAS) opera la planta del Mirador, abastece a la UTE y al barrio CNEA, además de venderle el agua a la Cooperativa Embalse para los barrios más populosos del sur de la localidad (1). Consideraciones aparte merece el barrio Casitas, que es el último lugar de la provincia donde la ex DiPAS presta el servicio directamente.

El Mirador de la Unidad Turística Embalse, es una planta potabilizadora y cisterna. Foto: Lpagola

Así las cosas, en 2012 el Ministerio de Turismo de la Nación comenzó a notificar a la ex DiPAS deficiencias en el servicio, tales como la falta de provisión de bombas o la falta de limpieza del tanque del Mirador. En enero de 2014, el administrador de la UTE señaló que el agua no cumplía con la normativa vigente (2); como respuesta recibió una carta documento con fecha 6 de agosto de 2014, mediante la cual la ex DiPAS avisó que dejaba de prestar el servicio. Entonces el Ministerio de Turismo apeló ante la Justicia Federal que dictó una medida cautelar ordenando a la Provincia que se abstenga por el término de 90 días de modificar las condiciones de prestación del servicio (3).

Ante la complejidad técnica y administrativa del conflicto, las reparticiones se culpan entre sí. "Los filtros de agua de la toma del Mirador de los Hoteles de la Nación estarían obsoletos y por mas de 10 años no han sido saneados correctamente", sostuvo un comunicado de la Cooperativa Embalse. Una versión que no explica la problemática en la parte de la localidad abastecida por sus propios filtros.

Todos los funcionarios cerraron filas para evitar que el problema ambiental trascienda. El jueves 11 de diciembre se realizó una sesión especial en el Concejo Deliberante de Embalse, donde el responsable de salud municipal manifestó que no se registraron consecuencias en la salud por el estado del agua.

Por su parte, la ingeniera Silvia Oviedo, funcionaria de la delegación Embalse de la ex DiPAS, adjudicó las causas del colapso a un tipo de algas que abunda en el lago, la falta de limpieza de los mantos filtrantes y la antigüedad de los equipos. A su vez, el intendente de Embalse, Federico Alesandri, afirmó que la Municipalidad “Está trabajando desde el primer día en el que se declararon inconvenientes con el suministro de agua potable, realizando los reclamos y exigiendo una pronta solución (...) La Cooperativa nos asegura que la situación está mejorando y confiamos en que podamos superar estos inconvenientes en un tiempo breve” (4). El material de los filtros fue remplazado, Embalse entró en un compás de espera, los días transcurrieron y el agua no mejoró.

La eutrofización del lago de Embalse
El lago de Embalse es el cuerpo de agua artificial más grande de Córdoba con una superficie de 4.600 hectáreas, una profundidad media de 12 metros y una máxima de 46 metros. Se encuentra altamente influenciado por la agricultura, el manejo pecuario en alta pendiente, la erosión del suelo, la descarga de efluentes domésticos no tratados y los provenientes de industrias.

Peces muertos por el pesticida endosulfán, entre las desembocaduras del río Grande y del arroyo Amboy, marzo de 2011. Foto: La Voz

Como resultado, la carga de materia orgánica es generalmente alta, lo que provoca una desorganización en el normal funcionamiento del ecosistema y genera la estimulación de una serie de cambios sintomáticos, tales como pérdida de los usos potenciales del agua, color, olor y sabor desagradables, trastornos en la salud humana y animal, disminución de la biodiversidad, reducción de la penetración de la luz, mortandad de peces, pérdidas económicas, aumentos en las poblaciones de microorganismos patógenos y vectores de enfermedades, informándose en varias ocasiones importantes florecimientos de cianobacterias potencialmente tóxicas para la salud humana y animal (5).

La eutrofización es un proceso de deterioro de la calidad del recurso hídrico, que se origina por el enriquecimiento de nutrientes. El año pasado, la Universidad de Fortaleza, Brasil, publicó un estudio del lago de Embalse, en el que participaron técnicos argentinos. Se basó en muestreos realizados durante el período noviembre de 2003 a diciembre de 2006, con un total de 19 campañas. El estudio concluyó que "Durante el período en estudio, el embalse Río Tercero se encontraría experimentando un deterioro en la calidad del agua y un avance progresivo hacia un estado elevado de eutrofia, pasando desde mesotrófico a eutrófico" (6).

Pagar para contaminarse
Los damnificados exigen la entrega de agua embotellada para beber y cocinar. Las autoridades no se negaron, pero al mismo tiempo implementaron medidas limitativas de la demanda: los bidones se acaban y la gente de escasos recursos no tiene como trasladarlos. Un reclamo recurrente se centra en la tasa que cobra la Cooperativa Embalse por el agua potable: el monto no es significativo pero tiene un gran simbolismo, para muchos es el colmo pagar por algo que les hace mal.

Con casi 2 décadas en concurso de acreedores, y una deuda de unos 27 millones de pesos, la cooperativa embalseña ofrece servicios costosos y de mala calidad. Para el caso que nos ocupa, se produjo un incumplimiento masivo del Reglamento de calidad y sanciones para el servicio público de suministro de agua potable y tratamiento de efluentes para el interior de la Provincia de Córdoba del Ente Regulador de los Servicios Públicos (ERSeP). Nunca se confeccionó un plan de prevención y emergencias, la Cooperativa Embalse ni siquiera está inscrita en el registro de prestadores del ERSeP.

Otro aspecto a considerar es la factura de electricidad, que incluye la tasa de recolección de residuos. Resulta que las localidades del Valle de Calamuchita depositan unas 60 toneladas diarias en el vertedero de Cañada Grande, un macro basural ubicado en un curso de agua que desemboca a muy corta distancia en el río Santa Rosa, tributario del lago de Embalse (7). De manera que estamos usando el lago de Embalse como fuente de agua y tacho de basura al mismo tiempo.

El Principio Precautorio
"La necesidad de entregar al consumo aguas con características físicas inobjetables, radica en que anomalias muy acusadas de las mismas, pueden provocar desconfianza y rechazo de los usuarios", el texto citado pertenece a la Resolución DiPAS 608/93, Normas Provinciales de Calidad y Control de Agua para Bebida.

Uno de los filtros de la planta potabilizadora del Mirador, perteneciente a la UTE y operada por la ex DiPAS. Foto: Juan Antonio Duarte

El Principio Precautorio está consagrado en diversas leyes ambientales, entre ellas la flamante Ley 10208, Ley de Política Ambiental Provincial, que indica: "Cuando haya peligro de daño grave o irreversible, la ausencia de información o certeza científica no debe utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces, en función de los costos, para impedir la degradación del ambiente". Una de las consecuencias de este principio es la inversión de la carga de la prueba, no son los damnificados lo que tienen que probar que el agua los enferma, son las autoridades las que deben exhibir los estudios que prueben que el agua es potable. En tal sentido se debe remarcar que solo se dieron a conocer los resultados de los estudios bactereológicos de diciembre. Faltan los de noviembre, y los físico- químico de ambos meses (8).

Cualquier consideración sobre el lago de Embalse, debe incluir el impacto radiológico a la población debido a las descargas líquidas que la Central Nuclear Embalse (CNE) vierte en condiciones normales de operación. Las vías de exposición interna son la ingestión de agua o pescados (9), y el principal residuo es el tritio, que no tiene color, ni olor, ni tampoco se puede filtrar. La operadora de la central, Nucleoeléctrica Argentina SA, paga a la Municipalidad de Embalse una tasa para protección ambiental que en 2014 alcanzó los 7 millones de pesos. Estos recursos bien pueden usarse para procurar una fuente de agua segura para la población. La extensión de vida de la CNE debería incluir la provisión de agua de pozo a las localidades que actualmente se abastecen del lago de Embalse, utilizado como sumidero de calor por la vieja central.

Un enemigo del pueblo
Es el título de una obra de teatro de 1882, escrita por el dramaturgo noruego Henrik Ibsen, que relata la historia de una ciudad cuyo balneario es la principal atracción turística y el motor de la economía local. Un vecino se propone advertir a los demás del peligro que representa la presencia de una bacteria en el agua; pero las autoridades parecen más preocupadas por los inconvenientes económicos de la desinfección del agua, que por la salud de las personas.

Si bien la obra fue escrita hace más de 130 años, por la vigencia de su trama podría estar ambientada en la actualidad de Embalse. Nos muestra a políticos y funcionarios con dobles discursos, medios de comunicación funcionales al poder, e intereses particulares enmascarados bajo la noción de bien común. En Embalse algunos hoteleros o cabañeros les piden disculpas a los turistas por el estado del agua; otros tratan de disimular el problema para evitar perder la clientela. Pero lo cierto es que, para varios turistas, este es el último verano que pasan en Embalse.

Una imagen que se repite en los hogares embalseños. Foto: Liliana Palacios

En una localidad donde una crítica al intendente puede ocasionar la pérdida de un subsidio, pauta publicitaria, inclusive del trabajo, nadie quiere pagar el costo de decir la verdad, el miedo disciplina en lo colectivo. En este marco, Liliana Palacios hizo lo que nadie se animaba: convocó por las redes sociales a una reunión pacífica en el Monolito que se realizó el jueves 18 de diciembre, a la que asistieron medio centenar de personas. El evento se repitió el lunes 22 de diciembre con el doble de asistentes.

Acciones
El martes 23 de diciembre presentamos un petitorio al intendente de Embalse y estamos en espera de la respuesta (10). Si vivís en Embalse y padecés las irregularidades en el abastecimiento de agua, considerá que existe una correlación esencial entre la calidad del agua y la salud pública.

Podés realizar alguna de las siguientes acciones:
Interesate por la problemática, tu mirada puede cambiar la realidad.
Acercate a la reunión del viernes 26 de diciembre a las 19 horas en el Monolito. Es una reunión pacífica, debe darse en el marco del respeto mutuo. Muchos van a querer expresar su opinión, esperá tu turno, debes ser breve y conciso.
Hacé clic aquí y pedile al intendente de Embalse, Federico Alesandri, agua apta para el consumo humano.
El lago y dique de Embalse, en su época de esplendor a fines de la década de 1950. 

Referencias:
  1. En 1980 se descentralizó la prestación de los servicios de agua y saneamiento atendidos por Obras Sanitarias de la Nación, transfiriendo sus derechos y obligaciones a los gobiernos provinciales. Para el caso de Embalse se suscribió un Convenio de suministro de agua y de tratamiento de efluentes cloacales. Cuya cláusula primera expresa que la Provincia prestará el servicio de suministro de agua y tratamiento de efluentes cloacales a la UTE, CNEA y de agua exclusivamente al barrio Santa Isabel. En la cláusula séptima la Provincia se compromete a asegurar la prestación del servicio en forma continua y eficiente en las condiciones de máxima calidad acorde a la población turística alojada y restantes servicios complementarios.
  2. La normativa vigente es el Código Alimentaro Argentino (Artículo 982) y la Resolución DiPAS 608/93, Normas Provinciales de Calidad y Control de Agua para Bebida.
  3. En los autos caratulados "Ministerio de Turismo de la Nación c/ Municipalidad de Embalse y otro s/ medida cautelar, Expte. FCB 41514/2014" el juez Carlos Arturo Ochoa señaló que: "El derecho al agua debe ser cumplido por los obligados sin dilaciones y si bien es cierto que el acceso al agua requiere de una política estatal en la materia que establezca y construya sistemas de suministro, no por ello, mientras tales políticas son definidas y las obras son implementadas, el servicio puede ser relagado u obviado, toda vez que el agua es esencial para la vida".
  4. Dificultades en el servicio de agua en Embalse, 15/12/14, La Voz del Interior.
  5. Bonansea, 2007; Mancini, 2008; Mancini, 2010; Pierotto, 2007; Rodriguez, 2007.
  6. C. Ledesma, M. Bonansea, C. M. Rodriguez y A. R. Sánchez Delgado, Determinación de indicadores de eutrofización en el embalse Río Tercero, Córdoba (Argentina), Revista Ciência Agronômica, v. 44, n. 3, p. 419-425, jul-set, 2013, Centro de Ciências Agrárias - Universidade Federal do Ceará, Fortaleza, CE.
  7. Ver del mismo autor de esta nota: Cañada Grande, un desastre ecológico y sus versiones (Primera parte) (Segunda parte). Sobre la inundabilidad del lugar ver: Los vertederos de basura y los cursos de agua no se mezclan.
  8. Para ver el resultado de los análisis hacer clic aquí.
  9. F. O. López, L. I. Boutet, H. A. Bruno, y R. M. Gavini, Código de evaluación de dosis debida a la descarga de efluentes líquidos de la Central Nuclear Embalse, noviembre de 2013, Autoridad Regulatoria Nuclear.
  10. Para ver el petitorio al intendente Alesandri hacer clic aquí.
Para esta nota fueron entrevistados Mauricio del Río (gerente de la Cooperativa Embalse), Leandro Rivas (Cooperativa Embalse), Gustavo Durán (bioquímico). La ingeniera Silvia Oviedo (delegación Embalse de la ex DiPAS) se negó a difundir los resultados de los análisis del agua realizados por la ex DiPAS, tampoco quiso contestar preguntas sobre la cota del lago de Embalse.

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