viernes, 15 de septiembre de 2017

Inundaciones en Córdoba: Arias, el punto más complicado

 

La provincia tiene hoy unas 170 mil hectáreas bajo agua. La situación es más grave en sus vecinas La Pampa y Buenos Aires. Al sur del departamento Marcos Juárez permanece el problema mayor. Desde hace meses, amenaza a un pueblo y a la transitada ruta nacional 8.

por Denise Audrito y Fernando Colautti

En una extensión hoy mucho menor a la que padecen las provincias de La Pampa y Buenos Aires, en Córdoba también se mantienen dificultades, en algunas áreas del sudeste provincial, por la enorme masa de agua que llegó para no irse de los campos.

Según el Ministerio de Agroindustria de la Nación, serían unas 5,6 millones de hectáreas las complicadas por los excesos hídricos en el país. De ellas, una porción de 171 mil corresponden a Córdoba.

El mismo mapa que muestra las enormes superficies de esas otras dos provincias pintadas de azul agua, en Córdoba deja ver manchones sobre la zona de Arias (al sur del departamento Marcos Juárez) más algunos sectores en el extremo sur, alrededor de localidades como Pincén, Buchardo o Serrano, casi sobre los límites con La Pampa y Buenos Aires.

En el cuadro general, salvo la zona que rodea a Arias, Córdoba mejoró algo su situación respecto del otoño pasado.

Pero luego de tres años de excesos hídricos y anegamientos, en todo el este provincial ruegan que la temporada de lluvias que se avecina sea leve, porque las napas están saturadas, los suelos ya no absorben y lo que cae queda.

Otra esperanza es que las obras de canalizaciones que se fueron sumando muestren su utilidad. Y, además, que las prometidas que faltan ejecutarse se terminen.

Arias, mal
Arias sigue amenazada, como hace meses, por el agua que la rodea y que sube y baja de la carpeta asfáltica de la transitada ruta nacional 8 según los días.

Acá cayeron unos 60 milímetros el fin de semana. Eso más el viento rompieron el muro de contención de tierra que habíamos hecho, y nos entró agua desde el sur, que quedó a 20 metros de las casas”, dijo el intendente de Arias, Matías Gvozdenovich.

La superficie más afectada es la que se recuesta sobre la ruta nacional 8, donde Vialidad Nacional ya ha hecho dos obras de alteos (para levantar su nivel), pero que una y otra vez se ven superadas por el mar que la rodea.

Hay conversaciones entre la Nación y las provincias de Córdoba y Santa Fe para sacar el agua por la cuenca del río Carcarañá. Pero el problema lo tenemos hoy sin resolver. Esa obra cuesta poco más de 300 millones, que es lo que paga sólo esta zona en retenciones agropecuarias. Si la hicieran, darían solución a 20 pueblos, de Córdoba y de Santa Fe”, destacó Gvozdenovich.

El intendente insistió en la urgencia: “Más allá del tema económico, de las pérdidas en las cosechas, lo que no me deja dormir es pensar en las 500 personas que viven en los campos, alrededor del pueblo. Hoy se están moviendo con tractores, porque ni caminos rurales quedan. Además, hay una emergencia: se nos puede morir alguien, puede pasar una desgracia. Los campos al sur están 1,80 metros más altos y el agua viene por pendiente natural hacia el pueblo”, apuntó el intendente.

Pidió a la Provincia acelerar la obra ya iniciada de un nuevo camino rural, de 14 kilómetros, en tierras donadas por productores para que se pueda sacar la leche y la cosecha. “Ya no tenemos caminos transitables en este sector, hace mucho tiempo”, reclamó.

Ángel Manavella, del consorcio caminero regional, remarcó que la zona rural es la más afectada, dado que se logró evitar hasta ahora que el agua ingresara a espacios urbanos. “Andamos a los ponchazos, es muy grande el sector con problemas, y estamos muy complicados por las napas altas. Ahora ha habido reuniones zonales, con Nación y Provincia, y estamos esperanzados en los acuerdos. Ojalá se avance en algo y ojalá nos acompañe el tiempo”, expresó.

El clima esperable en el sudeste cordobés (al revés de otras regiones) es que haya más sol que lluvias en los meses por venir.

Bien al sur
Al “sur-sur” de Córdoba, donde la situación fue crítica meses atrás, se percibe ahora algún leve alivio aunque queden campos anegados y caminos rurales muy deteriorados.

En el área de Pincén (donde cayeron más de mil milímetros en una semana de abril), Guillermo Lezica, productor de la región, dijo que permanecen zonas con agua, pero que la situación no se agravó porque el fin de semana sólo cayeron 15 milímetros. También ahí ruegan por una primavera más seca.

Según Luis Balverdi, intendente de Italó, el agua bajó en las últimas semanas. “La Provincia hizo canales que van uniendo lagunas de contención y sacan el agua, para poder arreglar los caminos, que son los que están muy mal. Pero en los campos se secó bastante y entiendo que se ha logrado cosechar en algunos donde no se esperaba”, indicó. “El problema que tenemos ahora es la enorme cantidad de mosquitos”, acotó Balverdi.

En Jovita, donde en abril pasado se llegó a regar con cloro las calles por el desborde de las napas freáticas que inundaron el pueblo, también se percibe algún alivio en los últimos meses. El intendente Walter Toledano destacó “el trabajo conjunto” entre Nación, Provincia y municipio: “Ahora no tenemos ningún problema en el pueblo, pero los caminos rurales siguen mal. Faltan obras de envergadura, que requieren estudios técnicos. Eso más la falta de recursos hacen que todo se demore. Hay voluntad pero las soluciones tardan”, sostuvo Toledano, tras marcar que con fondos nacionales y provinciales se ejecuta una obra de protección para Jovita, que cuesta unos 43 millones de pesos.

También valoró para esa zona que tras el acuerdo de Córdoba con La Pampa, Santa Fe y Buenos Aires, se iniciaron obras de limpieza y reparación del río Quinto, a unos ocho kilómetros de Jovita. “Ese tramo arreglado ya no tiene riesgo de afectar a otras jurisdicciones aguas abajo”, dijo. Esa obra cuesta unos 44 millones.

San Justo
El nordeste provincial (departamento San Justo) registró complejas inundaciones rurales en los tres últimos años. Actualmente, quedan pocos campos anegados y se avanzó en varias obras de canalización, aunque las napas altas siguen siendo una amenaza.

El canal de San Antonio. Será la primera vez que se refuncionalice ese canal desde que se construyó en 1930. Corre por el límite entre Córdoba y Santa Fe, desde la zona de San Francisco al norte hasta la de Marcos Juárez al sur. Deriva las aguas de una amplísima cuenca rural hacia el arroyo Tortugas y el río Carcaraná.

Las napas, bien altas en todo el este provincial

Salvo en la zona de Arias y algunas otras del sudeste y sur de Córdoba, en el resto de la provincia (sobre todo en el centro, norte y oeste) los suelos esperan hoy más agua para mejorar las perspectivas de la producción rural.

Las napas subterráneas siguen altas en todo el arco este de Córdoba, desde el norte al sur provincial. Las lluvias por encima de los promedios históricos en 2014, 2015 y 2016 más la insuficiente infraestructura de canales y un tipo de uso agrícola de los suelos con escaso consumo de agua (sin cobertura todo el año) generaron las condiciones para que lo que cae ya no sea absorbido.

En el departamento Marcos Juárez, por ejemplo, la parte central no presenta hoy grandes problemas con el agua en superficie, siempre y cuando no comience un período de intensas lluvias”, estimó Hugo Biga, de la asociación regional de productores.

Los canales construidos al sur de la ciudad de Marcos Juárez funcionaron como se esperaba y desaguaron una amplia zona. El resto está supeditado a la anunciada readecuación del canal San Antonio, a punto de ser iniciada por la Nación, pero que demandará dos años de obras.

Pero las napas inquietan. A pesar de no tener ya en esa zona mayores problemas con aguas en superficie, las napas continúan muy altas, especialmente al norte y al sur de Marcos Juárez. Hacia la zona central del departamento bajaron tras esos trabajos de canalización que hizo la Provincia.

En Corral de Bustos, 80 kilómetros al sur y cerca de la complicada Arias, notaron un descenso promedio de 15 centímetros de las napas en agosto respecto a julio, según la medición del municipio. Con relación a meses atrás, la bajante es mayor. Pero el nivel de riesgo se mantiene entre medio y alto en algunos sectores, con el agua a apenas 30 centímetros de profundidad. En otros está en torno a un metro. Para ser considerado de riesgo bajo, la napa freática debería estar a unos tres metros.

Paradoja climática
Una paradoja ofrece un mapa divulgado esta semana por la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) de la Nación. Muestra que, salvo en la zona de Arias y algunas otras del sudeste y sur de Córdoba, en el resto de la provincia (sobre todo en el centro, norte y oeste) los suelos esperan hoy más agua para mejorar las perspectivas de la producción rural.

A excepción de esas regiones más afectadas, que ruegan ahora por una primavera seca, las precipitaciones de 2017 estuvieron en el resto por debajo del promedio histórico, sobre todo comparado con los muy lluviosos 2016, 2015 y 2014.

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Fuente:
Denise Audrito, Fernando Colautti, Inundaciones en Córdoba: Arias, el punto más complicado, 13/09/17, La Voz del Interior. Consultado 15/09/17.
Las napas, bien altas en todo el este provincial, 13/09/17, La Voz del Interior. Consultado 15/09/17.

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